Baby Massage o por qué tu bebé y tú necesitan conocerse de esta forma. Parte 1.

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Me encanta el tema de hoy porque creo que pocos nos hablan de los beneficios de conectarnos con nuestr@ bebé de este modo. Los sabemos de la lactancia o el colecho, por ejemplo, pero quién habla del bello momento que puede ser darle un masaje a l@s bebés.

 

Podemos pensar que sólo es acariciarl@s o abrazarl@s, pero en realidad es toda una técnica que mejora el ciclo de sueño de los peques y a nosotros como padres nos deja conocerl@s mejor. Hay mucha información muy interesante al respecto; por ello, a partir de ésta dedicaré tres entradas al tema de los ‘Masajes para bebés’: el proceso, beneficios y creencias al respecto ¿Por qué no es tan popular? ¿Cómo apoya a la salud de los peques? Empecemos por el principio.

 

A continuación les cuento el paso a paso para hacer un baby massage con los más pequeños de la casa.

 

  1. Entren en mood

 

Preparen el ambiente. Un masaje infantil pide las mismas atenciones que las que procuramos para nosotros cuando nos relajamos de esta manera. Apaguen las luces, dejen su celular y elijan música suave. Es importante que la habitación esté cálida y eviten las corrientes de aire.

 

  1. Bebé seguro

 

Elijan una superficie cómoda y segura para colocar al bebé, debe ser plana para evitar que ruede y pueda caerse. El piso o un cambiador con una base suave son ideales; si deciden que sea sobre la cama, sólo no l@ pierdan de vista.

 

  1. Fuera ropa

 

Desnuden al bebé completamente; no se vale dejarle el pañal. Coloquen una sabanita o tela suave debajo de su cuerpo para que esté cómod@ y el frío no l@ inquiete.

 

  1. Baby Massage ON

 

Aquí comienza el masaje. No es momento de jugar con el bebé, de hacerle cosquillas o gestos. Buscamos un estado de ánimo relajado y pacífico. El tacto es la única manera de comunicarnos en este momento. A través de movimientos suaves a firmes transmitamos a l@s peques amor y tranquilidad. El masaje debe suavizar la piel del bebé, no frotarla.

Masajeen los pies con movimientos suaves.

Masajeen las piernas desde las espinillas hasta los muslos.

Muévanse a los brazos asegurándose de masajear también las manos.

Para el estómago, masajeen en el sentido de las agujas del reloj (de la misma manera que se mueve el sistema digestivo del bebé).

Masajeen el pecho pero eviten el área delicada de la cabeza y el cuello.

Denle la vuelta y masajeen su espalda.

P.D. Eviten masajear la cabeza, es aún una zona delicada que necesita madurar.

 

  1. Momento de conexión

 

Aprovechen este instante con sus peques, es hora de hacerles caricias suaves y demostrarles cuánto l@s queremos. Háblenles en voz baja, canten y mírenl@s a los ojos. Háganl@s sentir segur@s y amad@s.

 

  1. Tiempo justo

 

Si el bebé comienza a inquietarse, es momento de parar. Respetemos su espacio y dejemos la sesión para otro momento.

Sobre cuánto tiempo debe durar el masaje, depende del estado de ánimo del bebé. Puede ser entre 5 y 10 min. Habrá días en que esté más o menos dispuesto debido al cansancio, al clima o a la hora; no hay regla. Este es un espacio de conexión con beneficios duraderos y a largo plazo. Si volvemos el masaje un hábito, seguro el tiempo de duración se prolongará.

Hasta aquí la primera parte de esta entrada, mamás modernas. La próxima semana les contaré de los beneficios físicos que tiene para los bebés darles un masaje ¿Sabían que puede activar su sentido de alerta y reducir los cólicos? Por ejemplo.

 

Nos leemos la próxima semana, ¡muchas gracias!

Mariana.