#BabyHacks ¿Cómo tener un bebé zen en casa?

Posted by on / 0 Comments

Bien dicen que nada como estar con mamá para que un bebé se calme, ¿están de acuerdo? Aprendemos sus gestos, comportamientos, lo que les gusta -y no tanto- desde los primeros meses; claro, somos sus madres, pero también crecemos junto con ellos y forjamos una relación personal como ninguna otra. Por ello, con el paso del tiempo, sabemos exactamente cuando tienen hambre, frío, sueño, cólicos o están incómodos; basta con verlos para saber lo que les pasa. Es otro súper poder de las mamás.

 

¿Cuál es el punto de todo esto? Compartir con otras mamás modernas lo que nos ha funcionado para esos momentitos de crisis, estrés o intranquilidad que tenemos con nuestros bebés. No hay detrás más que puro conocimiento empírico, mucha observación y alguno que otro consejo de familia para calmar a un bebé.

 

Les cuento algo de lo que yo solía poner en práctica cuando alguno de mis peques pasaba por un episodio de estrés máximo. Ahí les va. Iré de menos a más para que ustedes puedan medir qué les funciona mejor. Usen estos tips las veces que sean necesarias; es su bebé, lo que cuenta es apapacharlo un montón.

 

  1. Abrácenlo fuerte, fuerte

 

Los brazos de mamá hacen magia. A veces sólo basta con que los bebés sientan su abrazo, su pecho y su olor para calmarse al instante. Esta conexión es única, ¿lo habían pensado?

 

  1. Lingo Lingo Lingo

 

¿Ustedes qué suelen decir para mecer a su bebé? Arrullar o mecer al bebé es de toda la vida y seguirá por siempre porque nada como el “shh shh shh” y un movimiento en loop para calmar el llanto de sus peques ¡Y es tan fácil!

 

  1. ¡A la espalda!

 

Me encanta este tip porque es fácil y, puedo decir, que hasta muy mexicano ¿Cuántas veces no hemos visto cómo un bebé deja de llorar al instante cuando lo cargan en la espalda? Todo cuenta: lo envuelves, ‘lo amarras’ (literal) y te lo llevas a todos lados mientras él/ella ‘se arrulla’ con el movimiento. Es el truco del rebozo que ahora ya es muy moderno gracias a los portabebés. Si cuentan con uno, úsenlo; si no, tomen un rebozo o un fular y llévense a su bebé con ustedes. Recomendado al 100 por mí y todas las abuelas mexicanas.

 

  1. Envuélvanlo como tamal

 

Algo tienen en común todos los bebés del mundo que les encanta sentirse apretaditos, algo así como un bebé momia. Ya en serio, la sensación de estar envueltos les da seguridad, confort y mucha calma. En un momento de llanto o estrés, tomen su sábana o cobertor favorito y envuélvanlo con un poquito de presión. Sentirán alivio al instante.

 

  1. Al agua, patos

 

Este tip también ha pasado de generación en generación: un baño de tina. El agua caliente relaja a los bebés al instante. Se cree que porque les recuerda cuando estaban en el vientre, y por lo tanto, los lleva enseguida a la seguridad y calma que sentían en ese momento. Por otro lado, el agua es terapéutica y limpiadora en todos los sentidos; se llevará el malestar que los tiene intranquilos. Un plus es que ustedes se bañen con él/ella y l@ abracen mientras el agua tibia cae en su espalda.

 

 

  1. Espejito espejito

 

Este me encanta porque pasa como con los perritos: los bebés se sorprenden al máximo con su reflejo. Es gracioso y súper tierno. Todo lo que tienen que hacer es tomar a su bebé en brazos y llevarlo al espejo más cercano. Reconocerse por primera vez los asombra y los distrae porque encuentran fascinante que un objeto, que aún desconocen, les muestre cómo son. Explíquenles lo que ven y jueguen a hacer caras y gestos. Truco 100% comprobado.

 

  1. El ruido blanco es su aliado

 

En entradas anteriores les conté qué es y cómo aprovechar el ruido blanco. Pues esta vez no es la excepción. El ruido blanco es, digamos, el que existe en el ambiente y hace sentir a la vida, vida: el ventilador, un poco de música, el viento entrando por la ventana, etc. Algo que los bebés ya toman en cuenta como parte de su rutina; sin embargo, para este tip, el ruido blanco son todos los sonidos ligeros que podemos producir para ellos y dejar en repetición hasta calmarlos. Pueden intentar con una playlist de sonidos de la naturaleza (olas, el mar o la lluvia); también funciona bien un silbido tranquilo que hagamos nosotras con ellos.

 

Estas son algunas prácticas que yo puse en acción cuando mis bebés lo eran aún más. Todas comprobadas y avaladas por mí. Estoy segura que la creatividad de las mamás modernas para que sus peques estén en calma es infinita, porque nada nos inquieta más a nosotras que verlos a ellos pasar un mal momento. Así que cuénteme lo que ustedes hacen, han descubierto o inventado para tener a un bebé zen.

 

Gracias por leerme,

Mariana.