La “hora loca” de los bebés

Posted by on / 0 Comments

¿Has notado que tu bebé llora desconsoladamente en un momento específico del día? Sí, no es una coincidencia, y tampoco estás alucinando, puede ser la llamada: “Hora loca” de los peques, y más de una mamá se ha tenido que enfrentar a ella durante los primeros meses de vida de su bebé.

 

Antes que nada, tranquilas, mamás. No están solas. Tampoco lo están haciendo mal. Este comportamiento es muy común a lo largo de los primeros cuatro meses de los recién nacidos. Es un periodo caracterizado por una irritabilidad que generalmente aparece de la media tarde al anochecer ¿Cómo identificar “la hora loca”? Casi siempre ocurre antes de que el bebé esté más tranquilo, previo a la hora de dormir, por ejemplo, extraño ¿No? Pues bien, sólo tienen que poner atención a ese momento para saber cómo actuar sin caer en desesperación por no saber qué originó la crisis.

 

Por lo general, la hora loca empieza alrededor de las 2 ó 3 semanas luego del nacimiento, se intensifica a las 6 semanas y termina, por fin, luego de 3 ó 4 meses. No hay que confundir este comportamiento con la irritabilidad común que padecen los bebés a causa del crecimiento. Es súper normal que los bebés lloren y se irriten porque están cansados, acalorados, se sienten solos, están incómodos, necesitan un cambio de pañal o simplemente recibieron una sobreestimulación; digamos que durante la hora loca todas estas situaciones se multiplican, y lo que hay que hacer es adelantarnos para hacer más llevadero este periodo sin morir en el intento:

 

  1. Cubrir las necesidades básicas del bebé. Evitemos lo más posible situaciones que lo incomoden más de la cuenta. Cambien su pañal, aliméntenlo, revisen su ropa, si no está húmedo, muy abrigado o demasiado descubierto, si las etiquetas lo molestan, etc.
  2. Contacto skin to skin. Tocar a su bebé y hacerlo sentir cerca de ustedes le dará seguridad y evitará que durante la hora loca esté (más) fuera de sí. Sosténganlo con un fular, acarícienlo con las manos tibias, recuéstense junto a él, etc. No hay nada de malo en demostrarle que lo atiendes porque lo amas, no lo están “malcriando”.
  3. Reducir la estimulación. Un ambiente tranquilo será de mucha ayuda durante la hora loca. Eviten los ruidos violentos o inesperados. Apagar la luz es un buen tip para crear la atmósfera más adecuada en la que los peques se sientan relajados.

 

Otros consejos son: darle un baño tibio, mecerlo o salir a dar un paseo para liberar la tensión.

Muchas mamás tienen la falsa creencia de que si responden a los berrinches o al llanto desesperado de su bebé durante la hora loca, esto sólo causará que los peques se malcríen. Pues déjenme decirles que no es verdad. Los bebés necesitan saciar sus demandas porque son aún muy pequeños para hacerlo por ellos mismos, y en este periodo, éstas son de afecto, cariño y apego tanto o más intensas que las de alimento. Abracen a sus bebés, consuélenlos y verán que poco a poco aprenderán a interpretar las señales que harán menos agobiante la hora loca.

 

Mientras estos duros meses pasan, apóyense en su pareja, en la gente que las quiere y las procura. No se estresen de más, como por las tareas del hogar, por ejemplo. Ya habrá tiempo para ser la mamá multitask, por ahora, su peque las necesita. Como todo, esta es sólo una etapa en la vida de los bebés, y pasará. Lo importante es nunca dejar que este tipo de situaciones superen la relación que tenemos con ellos y no nos permitan demostrarles todo el amor que tenemos para criarlos y guiarlos a ser nada más que felices juntos.

 

Gracias por leerme,

Mariana.

 

REFERENCIAS.

 

  1. http://www.mamaversatil.com/la-hora-loca-los-bebes/