Los niños aprenden lo que viven

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Me encontré un manifiesto de Dorothy Law Nolte llamado como el título de esta entrada. Lo retomo para escribir hoy al respecto porque me parece de lo más atinado. Muchas veces como padres creemos que nuestra labor principal es enseñarle a nuestros hijos buenos hábitos, valores y civismo. Todo para que “se porten bien”, “sean educados” y se conduzcan con respeto para con los demás. Si lo piensan un momento, todo es: enseñar, demostrar, hablar para dejar en claro, etc. pero pocas veces nos detenemos a pensar que no hay mayor enseñanza que el ejemplo. Sí, podemos pasar la vida diciéndoles de palabra ‘lo bueno’ y ‘lo malo’, pero la realidad es que los niños, y en general los seres humanos, aprendemos y reproducimos lo que vivimos.

Investigando un poco supe que Dorothy fue (falleció en 2005) una escritora norteamericana y consejera de familia. El escrito que hoy les comparto se publicó como su columna semanal en el periódico The Torrance Herald en 1954. Algunos lo identifican como un poema por la forma en que está escrito; personalmente lo considero una serie de aforismos repletos de sabiduría que nos llevan a replantear el entorno que formamos para nuestros hijos. La pregunta está hecha: ¿Qué les enseñamos a nuestros peques?

Los niños aprenden lo que viven

Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.

Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.

Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.

Si los niños viven con lástima, aprenden a auto-compadecerse.

Si los niños viven con ridículo, aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.

Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar en sí mismos.

Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar a los demás.

Si los niños viven con aceptación, aprenden a amar.

Si los niños viven con aprobación, aprenden a valorarse.

Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.

Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.

Si los niños viven con honestidad, aprenden qué es la verdad.

Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué es la justicia.

Si los niños viven con amabilidad y consideración, aprenden a respetar a los demás.

Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en los demás.

Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

 

El periódico The Guardian le dedicó en 2006 el ‘Obituario’ a Dorothy Nolte. Describieron su trabajo profesional y el impacto internacional que tuvo con este texto. Les dejo el link por aquí, la historia es verdaderamente emotiva. ▷ https://www.theguardian.com/news/2006/jan/05/guardianobituaries.books

 

Gracias por leerme,

Mariana.