¿Mamá por cesárea? SOS: cuidados básicos

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He escrito mucho acerca de las mamás por parto natural, así que la entrada de hoy la quiero dedicar a las mamás modernas que, ya sea por elección o por recomendación médica, vieron nacer a su peque a través de una cesárea. Aunque como opción pareciera que una cesárea reduce los dolores del parto, estos invariablemente aparecen durante la recuperación, es decir, nadie se salva de los dolores. Así que esta vez les comparto una lista de consejos y/o cuidados para tratar adecuadamente la cicatriz que aparece por este procedimiento y con ello se sientan recuperadas más rápido.

 

Sin duda, el tema de la cicatriz que deja una cesárea es el más comentado entre las mamás. Suelen ser grandes, abultadas o con cierto relieve, eso sí, todas son dolorosas y hay que tratarlas con mucho cuidado, de lo contrario, pueden convertirse en un foco de infección. En primer lugar hay que ser conscientes de que la aparición de una cicatriz es inminente, lo que podemos hacer es llevar a cabo los cuidados adecuados para evitar una marca antiestética ¿Están por pasar una cesárea? ¿Ya la pasaron? Sigan leyendo.

 

ANTES

 

– Hidraten su piel. Esa es la clave. Prepárense para este procedimiento hidratando su piel para que sufra lo menos posible. Cuiden lo que comen, consuman proteínas saludables y beban bastante agua.

 

DESPUÉS

 

  • Por lo regular, luego de una cesárea es común que a las nuevas mamás les coloquen un apósito en la herida para protegerla. Retírenlo 2 ó 3 días después para que la herida respire y comience a formarse la cicatriz. Cúbranla nuevamente.
  • Observen, observen. Estar al tanto de la evolución de la herida, y posteriormente de la cicatriz, es clave para la recuperación. Observen los puntos o grapas, pues con que uno solo se muestre en malas condiciones, puede desencadenar alguna infección, y por lo tanto, prolongar la cicatrización.
  • ¡No se alarmen antes de tiempo! Es común que el dolor, la comezón, el picor y el cambio de temperatura de la herida sean pronunciados durante los primeros días. Esto es completamente normal. Eso sí, conforme pase el tiempo, observen que estos síntomas no se prolonguen: identifiquen que la cicatriz tenga buen color, que no esté inflamada ni caliente. De ser el caso, consulten de inmediato con su médico.
  • Luego de que el médico indique dejar de cubrir la herida, debemos cuidarla para mantenerla limpia y seca. Lo mejor es solamente utilizar agua y jabón neutro para evitar infecciones. No froten, apliquen ligeros toques para evitar brusquedad en la herida.
  • La elección de la ropa es importante. Durante esta etapa, la ropa tipo faja será la mejor aliada. El objetivo es compactar el vientre, pero sin apretar el área, para evitar que la herida se abra y la cicatriz no concluya su evolución. Cualquier movimiento puede significar un riesgo, incluso reírse o estornudar. Ante cualquier movimiento o esfuerzo físico, apoyen las manos sobre la zona para protegerla y utilicen ropa que les ayude a mantener todo en su sitio.
  • No alimenten al bebé apoyándolo sobre el abdomen. Busquen otras posturas o utilicen cojines para evitar el peso de su peque sobre la cicatriz.
  • Para cambiar o vestir al bebé manténganse siempre erguidas ¿Cómo? Con ayuda de un cambiador en alto para evitar agacharse sobre el abdomen. Si es inevitable hacerlo, la postura correcta es doblando las rodillas y manteniendo la espalda recta.

 

La recuperación luego de una cesárea es uno de los procesos más incómodos para las nuevas mamás, pero con los cuidados oportunos será mucho más fácil superar esta etapa. Mi consejo: sean pacientes con ustedes y con su cuerpo. No lo apresuren ni se agobien por el tiempo que implica estar al 100 nuevamente. Cada cuerpo necesita completar su ciclo luego de ser mamás para retomar su actividad habitual. Cuídense, apapáchense y pidan ayuda si es necesario. No están solas.

 

Muchas gracias por leerme,

Mariana.

 

REFERENCIAS.

 

  1. https://cuidatusbebes.info/cuidados-basicos-de-la-cicatriz-por-cesarea/